La llamada de la tierra

IMG_1099

He ido a visitar los olivos de mi madre con ella, sé que he estado allí antes pero la verdad es que no recuerdo ni cuando, de hecho ni recordaba donde estaban. Mi madre heredó esos olivos de mi abuelo, su padre, y por eso los ha mantenido todos estos años, no dan mucho beneficio pero tampoco restan, así que ahí siguen.

Pero esta visita ha despertado algo en mi, yo ya les tenía cariño porque no solo es que fueran de mi abuelo, es que el plantó las estacas y las cuidó hasta que se convirtieron en árboles, y yo ya suponía que eso era trabajo, pero esta vez me he dado cuenta realmente de la magnitud de ese trabajo.

Porque fueron poco más de 300 olivos, de los que hoy poco más de cien son de mi madre, y durante años, contando el con más de 70, salía por la mañana con el burro con las cántaras de 50 litros y las llenaba en un pozo que estaba a más de dos kilómetros de la casa y ahí otros dos kilómetros y pico tras llenarlas y cargarlas hasta la finca, y ahí regando las 300 y pico estacas. Para luego a la tarde volver a casa.

Solo me acuerdo de una vez, pero recuerdo que sobre todo mi hermana Lola y yo esperábamos en la puerta cuando llegaba su hora de volver y cuando lo veíamos salíamos corriendo para que nos subiera el resto de la calle en el burro.

Volviendo al tema, cuando me di cuenta de que llegar allí con un coche tiene su aquel, ir con el burro y cargado, y el esfuerzo de trabajar ese terreno de sol a sol, sentí más ganas de que esos olivos siguieran con nosotros lo más posible, no sé cuantos años serán, luego se olvidará que fue Ramón el de la casería el que los plantó, porque nadie ya recordará que existió, no serán mas que olivos y como tales acabarán en las manos de alguien que los seguirá explotando sin saber nada de como llegaron ahí. Pero mientras yo viva esa historia se conocerá y estará ahí.

IMG_1111

Maniobras orquestales en Madrid

OMD es un grupo del que incluso tenía discos pero nunca he sido ni siquiera lo que se puede llamar seguidor, pero después de lo que viví el pasado 19 de octubre en La Riviera puedo decir que eso ha cambiado.

El repaso que Paul Humphreys y Andy McCluskey le dieron a su discografía con canciones de todas sus épocas me hicieron levantar la bandera blanca y rendirme. No solo eso, si no la caña y la intensidad que le dieron hicieron que me enamorara de ellos y que haya sido uno de los conciertos en los que mejor me lo haya pasado en la vida.

Mucha culpa también la tuvo la reacción del público que superaba el entusiasmo, yo creo que incluso ellos mismos se sorprendieron, o al menos eso quiero pensar porque al parecer cada vez que vienen a España la gente se vuelve loca con ellos. Yo desde luego me contagié y compartí locura con ellos.

También me gustó mucho ver a los teloneros K!ngdom, de momento solo tienen unos singles sueltos pero los seguiré vigilando porque lo que han sacado hasta ahora me ha llamado la atención.

En fin, esta vez he visto a OMD gracias a la llamada de mi amigo Rafa, pero desde luego cada vez que vuelvan por aquí voy a hacer todo lo posible por verlos.

Viendo a los Blackhawks

IMG_0938

Este año las NHL Global Series reunían en Praga para su primer partido de la temporada a los Philadelphia Flyers y a mi equipo favorito, Chicago Blackhawks. Una oportunidad como esta de ver con mis propios ojos al equipo de mis amores sin necesidad de cruzar el Atlántico, no la podía dejar pasar y acompañado de mis dos David, desde Cádiz y Barcelona respectivamente, nos plantamos en la capital checa para disfrutar del partido y todo lo que le rodeaba.

IMG_0936

Ya no fue solo el partido, si no de todo lo que suponía, mientras paseábamos por Praga en la mañana del partido, se mezclaban el placer de ver una ciudad tan bonita como el de pasear exhibiendo orgullosamente tus colores y cruzar miradas de complicidad ya no solo con los seguidores de los Hawks que te ibas encontrando, si no con todo aquel que llevaba algo relacionado con la NHL.

Tras el turisteo y comer nos fuimos tranquilamente hacia el O2 Arena y allí ya entramos en contacto con el merchandising, tanto de la tienda local como el de la oficial de la NHL. Me contuve mucho, hace años me habría llevado muchas cosas más, pero en esta ocasión solo quise llevarme algo conmemorativo del partido o que viera que marcara una diferencia. Un pin con el logo de los Blackhawks que ahora luce en mi bata y un puck conmemorativo del partido fueron mi modesto pero más que suficiente botín.

IMG_0970

Una visita al Salón de la Fama del hockey checo, en el que como llegamos tempranísimo, pudimos disfrutar de todas las actividades que quisimos, aparte de poder pasearnos por sus vitrinas con total tranquilidad, cosa que más cerca del partido se convirtió en algo más que imposible.

IMG_0952

Llegaron las seis y media de la tarde, hora de la apertura del pabellón, las ganas de estar dentro más la lluvia que hasta ese momento nos había respetado y decidió aparecer, hicieron que nos fuéramos directos a la entrada. Una vez dentro, fuimos directos a buscar nuestras butacas y yo desde luego estaba deseando ver el hielo con su logo de las series coronado por el de la NHL en el centro de la pista.

IMG_0991

Nuestra cerveza y en mi caso la hamburguesa nos dejaron listos para ver el espectáculo. Ya ver a los jugadores en el calentamiento fue todo un subidón, Crawford y Lehner turnándose en la portería, Kane, Toews, Keith, Seabrook, DeBrincat, estaban todos allí.

IMG_1008

El previo con los himnos, la presentación de los jugadores, el saque de honor con Dominik Hasek de protagonista, todo era mágico esa noche, y como no, el partido. Quería ver a mi equipo y quería verlo ganar, pero los Flyers estuvieron siempre un punto por encima de los Hawks y se llevaron merecidamente la victoria. Está claro que jugar en eventos especiales no es la especialidad de Chicago. Pero mereció la pena y pude tachar de mi lista otra de mis cosas por hacer, aunque la visita al United Center aún no está tachada.

IMG_0980

No sé ni donde serán ni quienes las jugarán, pero me encantaría poder volver el año que viene a las Global Series.

New Order en Praga

IMG_0911

Puedo decir que solo soy fan de Pet Shop Boys, pero hay otro montón de música que escucho e incluso hay grupos de los que aunque no tenga un solo disco, creo que hay que verlos en cuánto hay oportunidad. De New Order solo tengo un recopilatorio doble, pero es uno de ellos, y las casualidades de la vida me llevaron a verlos en Praga gracias a la generosa invitación de mi amigo Pablo, con el que ya he vivido más de una aventura, pude tachar de mi lista a otro grupo legendario para ver en vivo.

El Forum Karlin fue el escenario del mismo, apenas a cinco minutos de mi hotel, y un recinto estupendo para conciertos, y encima el guardarropa gratuito por lo que solo teníamos que preocuparnos de sostener la cerveza, como no, un evento sin cerveza en Praga es altamente sospechoso. Tanto como que la máquina que servía cervezas las ponía de cinco en cinco y no daba abasto. Lo mejor del negocio es que el vaso era retornable y te devolvían el dinero cuándo lo llevabas de vuelta, y para redondear la jugada, venía con una solapa, así que si la terminabas y no querías beber más, no tenías que cargar con él, te lo colgabas y punto.

El concierto genial, se marcaron todos sus clásicos y el montaje estuvo muy bien, me gustaron mucho las proyecciones de la pantalla trasera, fue una pasada poder oír en directo canciones que ya eran míticas cuándo yo era un polluelo y el homenaje a Joy Division que marcó el final del concierto de los que te ponen como una moto aunque no seas fan.

Y que no se me olvide, de teloneros estuvieron los Stolen, una banda china que en lo poco que los escuché, un par de canciones porque nos entretuvimos bebiendo cerveza antes del concierto, me parecieron interesantes, a ver si me busco en el YouTube unas coplas y me entero mejor de lo que hacen, porque me dieron buena sensación.

Fui a Praga por otro motivo, pero me llevé por delante una experiencia que por si sola, ya merecía la pena que hubiese ido. Es lo que tiene tener amigos.

 

Museos

No soy del tipo de persona que va expresamente a una ciudad por ver un museo o que visita un sitio para verlos, pero si se me pone a tiro alguno interesante si que me gusta visitarlo.

Mi gran y prácticamente exclusivo interés en mi última visita a Londres era ver a los Pet Shop Boys, pero como para ello me alojé en el campus del Imperial College, me encontré en todas mis narices con el Science Museum y el Natural History Museum así que como prácticamente hasta mediodía no tenía plan decidí pasar allí la primera parte del día.

La entrada a los dos museos es gratuita, como en el Museo Británico, pero puedes dejar una donación voluntaria, yo como soy buena gente contribuí, y con gusto porque disfruté en ambos dos y creo que lo merecía.

La verdad es que cada uno de ellos da para pasar la mañana entera allí, y es que aunque las exposiciones generales son gratuitas, luego hay eventos especiales en forma de exposiciones temporales o proyecciones que son de pago.

Teniendo un sitio tan espectacular como el Parque de las Ciencias en Granada, el Science Museum tenía un buen reto por delante para impresionarme, pero la sala de la energía con su loa a la máquina de vapor, el corazón de la Revolución Industrial en primer plano, te recuerda a pesar de lo duro y difícil que fue para la gente corriente, el gran milagro que supuso.

Podrían contar la historia edulcorada pero no se cortan a la hora de decirte lo que se “puteaban” unos desarrolladores a otros en el camino de la evolución de la tecnología del vapor. Y es que inventar está muy bien, pero comer y no pasar frío ayuda a pensar.

La sala del espacio, o de la tecnología, impresionante la bomba volante V2 a tamaño real, por mucho que hayas leído sobre ese monstruo, sobre su desarrollo, construcción y daño, cuándo la ves en directo impacta aún más. También me gustaron mucho las vitrinas sobre objetos cotidianos de diferentes siglos, te ayudan mucho a comprender la vida de nuestros antepasados.

El Museo de Historia Natural es otra preciosidad, si el de la ciencia te hace mirar a lo que hay más allá de nuestro planeta, este te hace mirar hacia el interior del hombre. Pero si ya el contenido está chulo, desde las salas de la evolución a las dedicadas a los dinosaurios, los mamíferos, las aves o la espectacular sala de la luna, el edificio en si es espectacular, por su tamaño y por algunas salas que recuerdan al Hogwarts de Harry Potter.

Puede que ahora con internet tengamos mucha información en la mano, pero nada como el tener las cosas al alcance de tus manos como en un museo para sentir lo maravilloso que es el mundo que nos rodea.

BBC Radio 2 live in Hyde Park

Después de lo del sábado tocaba el evento que me había llevado hasta Londres, el festival de la BBC en el que Pet Shop Boys encabezaban el cartel. Había visto ya a PSB en otros festivales, pero la verdad es que fui en exclusiva a verlos a ellos ignorando prácticamente todo lo demás, la más de las veces porque yendo solo tampoco me apetecía pasar el día entero allí o bien porque llegaba al sitio con la hora prácticamente.

Pero esta vez me apetecía disfrutar por entero del festival, aunque había actuaciones que me decían poco como la de Kelsea Ballerini o Emeli Sandé porque no las conocía, los Simply Red, Bananarama, Clean Bandit o Bananarama si llamaban mi atención.

Así que después de disfrutar de mi desayuno en el parque del Imperial College, justo al lado de mi hotel, me fui andando para el lugar del evento, aunque los pethead más acérrimos ya estaban dentro cuando emprendí el camino, y ya aposentados en la primerísima fila de la que no se moverían en las siguientes diez horas.

Enorme, casi inabarcable con la vista, hacía falta espacio para más de 40 mil personas, es la primera impresión que tuve al entrar, me sentía feliz de participar en algo tan masivo después del momento exclusivo del día anterior.

Me busqué mi sitio delante del escenario esperando el pistoletazo de salida con los Simply Red, matando parte de la espera con las noticias que llegaban de la final del mundial de baloncesto.

No voy a contar pormenorizadamente todas las actuaciones, aunque diré que Simply Red y Status Quo fueron de las que más me gustaron y disfruté. Tuve mi momento tumbado en la hierba, mi hamburguesa con mi refresco sentadito en el parque mientras escuchaba y veía en la pantalla gigante a Clean Bandit y ya después de eso me acerqué de nuevo al escenario para ver a mis chicos de cerca.

Me sorprendió ver el aparataje del comienzo del Super Tour pero fue la base de la escenografía del concierto, aunque recurrieron a otros guiños de anteriores giras, y eso me hace pensar que la próxima gira no lleva el apellido “greatest hits” por que sí. Parece que el cierre de la trilogía de álbumes con Stuart Price lleva otra clase de cierres o resúmenes anexos.

Los momentos más espectaculares, los más esperados, los de los invitados, Ollie Alexander de Years & Years para cantar “Dreamland” y Beverly Knight para cantar “What have I done to deserve this?”. Me sentí feliz y privilegiado de poder disfrutar de uno de esos momentos especiales de la historia de PSB.

A veces pienso que estoy un poco loco por ir de acá para allá solo por verlos, pero me pasan tantas cosas que me alegran la vida y me llenan de alegría que si se deben a una locura, no quiero que me la quiten nunca.

Cuándo trabajan los ángeles de la guarda.

No sé si el destino existe o si realmente están ahí los ángeles de la guarda, pero me han pasado ya unas cuántas cosas en la vida que si no me hacen creer, al menos me hacen crear un espacio para la duda, y el hace poco me ocurrió una de ellas.

Y es que cuándo enciendo el móvil tras aterrizar el avión en Londres, pensando en llegar tranquilamente a mi hotel y prepararme para un fin de semana en el que iba a acudir al festival en Hyde Park de la BBC Radio 2 en el que los Pet Shop Boys iban a encabezar el cartel, me encuentro con que me soplan que el sábado va a haber un concierto sorpresa de Pet Shop Boys en un local con aforo muy limitado.

Tanto el anuncio como la venta de las entradas se habían realizado mientras yo estaba en el vuelo de Granada a Londres, así que no tuve ninguna posibilidad de adquirirlas por mi mismo, pero hay veces que uno tiene que creer en la suerte.

Un amigo de un amigo había comprado las entradas sin recordar que al día siguiente tenía un compromiso ineludible y vendía sus entradas, y yo bajando por la escalerilla del avión, pasando el control de inmigración, en el tren al hotel, mensaje va mensaje viene conseguí ponerme en contacto con esa persona y apalabrar la entrada.

Solo me sentía medio feliz, para evitar reventa y cosas raras iban a pedir identificación en la entrada y yo temía que aunque la persona que la compró me iba a acompañar a la taquilla, que salieran con que no podía pasar la entrada y poco antes del concierto estaba de los nervios.

Así que podría decirse que cuándo apareció la chica con la lista de compradores a repartir las pulseras que daban acceso a la sala, mi vida pasaba entera delante de mis ojos. Cuándo llegó a nosotros no quería ni mirar, pero no hubo problema y cuándo vi en mi muñeca el símbolo de mi suerte y mi privilegio, pensé que habían merecido la pena los años de vida entregados por los nervios previos.

Y llegó el momento supremo, allí andaba yo con la realeza pethead, con todos aquellos que están en la primera fila en todo acontecimiento de postín, los más privilegiados entre los fans, esos éramos nosotros.

Neil nos reveló al empezar que nos iban a ofrecer el mismo repertorio que escucharíamos al día siguiente en Hyde Park, al llegar a “Dreamland” nos reveló que esa noche el haría toda la letra pero que al día siguiente estaría con Olly Alexander de Years & Years, y que la voz femenina de “What have I done to deserve this?” que esa noche hizo Christina Hizon, las haría una invitada cuyo nombre eso sí, no nos descubrió.

Sin fotos, sin vídeos, cosa que hizo el concierto aún más concierto y único todo transcurrió de manera sencilla hasta el final en poco más de una hora de actuación.

No quiero olvidarme del pequeño traspiés que tuvo Neil en “West End Girls” resuelto con un tarareo que hizo la experiencia aún más cercana.

Tenía las probabilidades en contra, pero conseguí acudir al evento más especial del fin de semana pethead, un concierto que no olvidaré en el resto de mi vida.