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Todo lo que tiene que ver con mi grupo favorito: Pet Shop Boys

BBC Radio 2 live in Hyde Park

Después de lo del sábado tocaba el evento que me había llevado hasta Londres, el festival de la BBC en el que Pet Shop Boys encabezaban el cartel. Había visto ya a PSB en otros festivales, pero la verdad es que fui en exclusiva a verlos a ellos ignorando prácticamente todo lo demás, la más de las veces porque yendo solo tampoco me apetecía pasar el día entero allí o bien porque llegaba al sitio con la hora prácticamente.

Pero esta vez me apetecía disfrutar por entero del festival, aunque había actuaciones que me decían poco como la de Kelsea Ballerini o Emeli Sandé porque no las conocía, los Simply Red, Bananarama, Clean Bandit o Bananarama si llamaban mi atención.

Así que después de disfrutar de mi desayuno en el parque del Imperial College, justo al lado de mi hotel, me fui andando para el lugar del evento, aunque los pethead más acérrimos ya estaban dentro cuando emprendí el camino, y ya aposentados en la primerísima fila de la que no se moverían en las siguientes diez horas.

Enorme, casi inabarcable con la vista, hacía falta espacio para más de 40 mil personas, es la primera impresión que tuve al entrar, me sentía feliz de participar en algo tan masivo después del momento exclusivo del día anterior.

Me busqué mi sitio delante del escenario esperando el pistoletazo de salida con los Simply Red, matando parte de la espera con las noticias que llegaban de la final del mundial de baloncesto.

No voy a contar pormenorizadamente todas las actuaciones, aunque diré que Simply Red y Status Quo fueron de las que más me gustaron y disfruté. Tuve mi momento tumbado en la hierba, mi hamburguesa con mi refresco sentadito en el parque mientras escuchaba y veía en la pantalla gigante a Clean Bandit y ya después de eso me acerqué de nuevo al escenario para ver a mis chicos de cerca.

Me sorprendió ver el aparataje del comienzo del Super Tour pero fue la base de la escenografía del concierto, aunque recurrieron a otros guiños de anteriores giras, y eso me hace pensar que la próxima gira no lleva el apellido “greatest hits” por que sí. Parece que el cierre de la trilogía de álbumes con Stuart Price lleva otra clase de cierres o resúmenes anexos.

Los momentos más espectaculares, los más esperados, los de los invitados, Ollie Alexander de Years & Years para cantar “Dreamland” y Beverly Knight para cantar “What have I done to deserve this?”. Me sentí feliz y privilegiado de poder disfrutar de uno de esos momentos especiales de la historia de PSB.

A veces pienso que estoy un poco loco por ir de acá para allá solo por verlos, pero me pasan tantas cosas que me alegran la vida y me llenan de alegría que si se deben a una locura, no quiero que me la quiten nunca.

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Cuándo trabajan los ángeles de la guarda.

No sé si el destino existe o si realmente están ahí los ángeles de la guarda, pero me han pasado ya unas cuántas cosas en la vida que si no me hacen creer, al menos me hacen crear un espacio para la duda, y el hace poco me ocurrió una de ellas.

Y es que cuándo enciendo el móvil tras aterrizar el avión en Londres, pensando en llegar tranquilamente a mi hotel y prepararme para un fin de semana en el que iba a acudir al festival en Hyde Park de la BBC Radio 2 en el que los Pet Shop Boys iban a encabezar el cartel, me encuentro con que me soplan que el sábado va a haber un concierto sorpresa de Pet Shop Boys en un local con aforo muy limitado.

Tanto el anuncio como la venta de las entradas se habían realizado mientras yo estaba en el vuelo de Granada a Londres, así que no tuve ninguna posibilidad de adquirirlas por mi mismo, pero hay veces que uno tiene que creer en la suerte.

Un amigo de un amigo había comprado las entradas sin recordar que al día siguiente tenía un compromiso ineludible y vendía sus entradas, y yo bajando por la escalerilla del avión, pasando el control de inmigración, en el tren al hotel, mensaje va mensaje viene conseguí ponerme en contacto con esa persona y apalabrar la entrada.

Solo me sentía medio feliz, para evitar reventa y cosas raras iban a pedir identificación en la entrada y yo temía que aunque la persona que la compró me iba a acompañar a la taquilla, que salieran con que no podía pasar la entrada y poco antes del concierto estaba de los nervios.

Así que podría decirse que cuándo apareció la chica con la lista de compradores a repartir las pulseras que daban acceso a la sala, mi vida pasaba entera delante de mis ojos. Cuándo llegó a nosotros no quería ni mirar, pero no hubo problema y cuándo vi en mi muñeca el símbolo de mi suerte y mi privilegio, pensé que habían merecido la pena los años de vida entregados por los nervios previos.

Y llegó el momento supremo, allí andaba yo con la realeza pethead, con todos aquellos que están en la primera fila en todo acontecimiento de postín, los más privilegiados entre los fans, esos éramos nosotros.

Neil nos reveló al empezar que nos iban a ofrecer el mismo repertorio que escucharíamos al día siguiente en Hyde Park, al llegar a “Dreamland” nos reveló que esa noche el haría toda la letra pero que al día siguiente estaría con Olly Alexander de Years & Years, y que la voz femenina de “What have I done to deserve this?” que esa noche hizo Christina Hizon, las haría una invitada cuyo nombre eso sí, no nos descubrió.

Sin fotos, sin vídeos, cosa que hizo el concierto aún más concierto y único todo transcurrió de manera sencilla hasta el final en poco más de una hora de actuación.

No quiero olvidarme del pequeño traspiés que tuvo Neil en “West End Girls” resuelto con un tarareo que hizo la experiencia aún más cercana.

Tenía las probabilidades en contra, pero conseguí acudir al evento más especial del fin de semana pethead, un concierto que no olvidaré en el resto de mi vida.

Closer to Heaven

Dicen que los mejores planes son muchas veces aquellos que ocurren de la manera más imprevista, y si alguna vez necesito recordar un ejemplo, creo que el de este fin de semana pasado vendría que ni al pelo.

La cosa empezó cuando por el mes de mayo, el amigo Rafael Lázaro me dijo que se iba a ver el nuevo montaje de “Closer to Heaven” en el Above the stag Theatre y ,me metió el gusanillo para que me apuntara yo también. Cuando leí la noticia no estaba muy por la labor, pero el hecho de ir con amigos y de ver el musical en si me hizo tilín y me embarqué en las reservas y preparativos correspondientes.

Parece que el tiempo no corre a veces, pero si que lo hace, y así se plantó la mitad del mes de julio ahí delante, parece mentira que ya haya hecho unos cuantos viajes, pero aún así me pongo siempre muy nervioso antes de salir, además a la llegada tenía una misión extra para facilitar la llegada de los amigos y eso me producía algo de estrés.

Pero todo fue como la seda, aterricé en Londres a la hora prevista y realicé mi check in y acto seguido recogí la llave de la habitación de mis amigos. Y al recibirlos pasó la primera cosa curiosa del viaje, y es que en la estación de metro de Stockwell, donde debíamos encontrarnos, fue donde la policía tiroteó al joven brasileño Jean Charles de Menezes en circunstancias poco claras y que dieron lugar a la canción de Pet Shop Boys “We are all criminals now”, todo un puntazo para un pethead como yo.

Cerveza y cena de encuentro de amigos, y retirada temprana porque el sábado venía intenso. Buscando discos por el mercado de Notting Hill y alrededores, y con la suerte de encontrar cosas que justificaron la patrulla más que de sobra, aunque fue Rafael el que dio el pelotazo al encontrar el programa japonés de la gira “MCMLXXXIX” de Pet Shop Boys, pero yo no me quejo del mío, varios vinilos y un par de casettes que ya son parte de mi colección.

Cervecita y comida en el pub y paseo por Brixton en el que encontramos un ambiente totalmente influido por el reggae jamaicano y unos cuantos lugares curiosos de ver.

Tras descansar un poquito, al teatro a por el premio gordo. Aunque a lo largo de la semana ocupado con las cosas del día a día no había pensado en ello, pero a medida que se acercaba el momento me iba entrando la impaciencia y las ganas de que empezara. Además las críticas previas hablaban bien y eso aumentaba aún más la expectación.

Y no me decepcionó, desde el segundo número uno la presencia de Billie Trix (interpretada por Adèle Anderson), antes del comienzo de la obra en el escenario junto a las coquetas dimensiones del teatro ya te meten en la obra. Conocerte previamente el argumento y las canciones (las vine escuchando para sumergirme en la misión en el vuelo de ida) también ayudó mucho a que disfrutara mucho.

No quiero dejarme atrás lo que me gustó la actuación de Christopher Howell en el papel de Vic Christian, no tengo instinto de crítico, pero en el final de la primera parte de la obra intenté encontrar una fisura en su actuación y no pude, estaba frente al personaje, no frente a un actor que lo representaba, en mi interior aplaudía a rabiar.

Pero no se acabó lo bueno con el fin de la obra, mientras nos tomábamos una pinta en el bar del teatro, apareció parte del elenco de actores y fueron tan amables de firmarnos los programas y darnos un poco de palique, y cuando finalizamos y salimos a la puerta a rematar nuestras cervezas al fresquito, apareció Adéle para echar un rato de charla con nosotros, sorprendida de que hubiésemos ido desde España para ver la obra, amabilísima, nos contó detalles de la obra, del día que Neil y Chris fueron al teatro y nos habló de la escena nueva en Closer que encarrilaba la historia de “Musik” el nuevo musical de PSB que se estrenará en Edimburgo en agosto.

No suelo tener mucha suerte con ese tipo de cosas, pero esta vez tuve un broche más que perfecto para una experiencia que por si misma, ya lo valía. Me da un poco de miedo el futuro, o al menos ahora me siento así y me da apuro gastar dinero en estas cosas, pero no puedo pasarme la vida sin hacer nada, sin vivir.

Osaka, adiós al Super Tour

A veces uno puede llegar a pensar que ha llegado a la cima de lo que puede vivir, que cuando ya alcanzas una edad en la que has tenido la ocasión no solo de tener, si no de repetir experiencias, que ya nada puede superar a lo que ya has vivido. Después de esta experiencia, creo que no es así.

He tenido la suerte de vivir ya muchos conciertos de Pet Shop Boys, y de poder darme el lujo de perder la cuenta aunque desde luego no he olvidado los momentos más especiales de cada uno de ellos, pero si creía que lo vivido en el Budokan marcaba el pico de este viaje, me equivocaba y mucho.

El concierto de Osaka podía ser en un recinto de menos aforo que el Budokan pero no menos digno, el Festival Hall de Osaka. En su atmósfera me recordó a los conciertos del Teatro Real en Madrid y del Royal Opera House londinense.

La emoción de saber que estaba cumpliendo un sueño, y que asistía al cierre del Super Tour incrementaban la emoción del momento, saber que era la última vez que esos músicos estarían ahí, que sonaría esa vieja canción pero que sonaba como nueva, que se podría cantar a grito pelado el cierre con Domino dancing y Always on my mind, que mi siguiente concierto sería con un nuevo concepto y un nuevo repertorio. Todo eso pasaba por mi cabeza.

Pero si eso ya fue digno de ser vivido, lo de después también lo fue. Unos cuantos petheads felices y con ganas de divertirse en una sala de karaoke en la que nos cantamos todo el repertorio disponible de PSB y que fue el broche de oro a la visita de Neil y Chris a Japón..

No se con cuantas locuras me atreveré de aquí hasta mi último suspiro, pero se que todavía no ha llegado el momento de decir que lo he vivido todo.

Cuando se cumplen los sueños

Siempre había estado dentro de mi la idea de juntar dos de las cosas que más me gustan, Japón y los Pet Shop Boys, pero es algo que pensaba que difícilmente iba a ocurrir. La vida adulta te hace ganar recursos, pero también hace que aumenten tus obligaciones, ya sean laborales, familiares o sociales, pero a veces los planetas se alinean y permiten que incluso los sueños más locos puedan cumplirse.

Y esto fue lo que pasó el pasado 1 de abril cuando pude ir al concierto de Pet Shop Boys en el Nippon Budokan. ¡Encima en el Budokan! No hay artista de renombre que haya venido a Tokio y no haya tocado ahí, un lugar de leyenda.

Sobre 15 mil personas, quizás el público más numeroso que he visto en un concierto solo de ellos quitando festivales. Estar en Japón, en un escenario mítico y con ese llenazo espectacular, hizo que me embargara una felicidad que rozaba el efecto de las drogas, desde luego no olvidaré nunca este concierto, aunque de todos queda rastro en mi memoria, porque todos tienen algo especial.

Mi pequeño botín fue mi camiseta de la gira asiática que podré llevar con orgullo porque estuve ahí. Y encima es preciosa.

Si en el momento de venir a Japón tuve dudas, aquí se me quitaron todas. 日本に来てよかった。

Súper Super Tour

Cuando cogía el avión el sábado por la mañana para ir a Japón a ver los dos últimos conciertos de la gira de Pet Shop Boys lo hacía con algo de duda, reprochándome esta especie de locura que es venirme prácticamente cinco días para ver un concierto que ya he visto varias veces, pero solo porque esta vez es en Japón.

Pero una vez que he llegado aquí, ese sentimiento va desapareciendo y me voy convenciendo de que he hecho lo correcto. Y para colmo paseando por Harajuku…

…¡me encuentro con sus músicos! De la sorpresa casi ni les hablo y luego cuando conseguí hablar casi no les pido la foto.

No es como encontrarse con Neil y Chris pero esto también te pone las pilas. Mañana, primer asalto en el Budokan.

Sobre el nuevo álbum de Pet Shop Boys

Neil y Chris siguen trabajando en su nuevo álbum, y si los dioses de los discos son favorables, en un año más o menos se convertirá en algo real. Será el que cierre la trilogía prometida con Stuart Price, y los fans andamos enzarzados en discusiones en todos los foros que hablan de PSB, sobre como será, lo que se espera de él y la comparativa con otros álbumes.

Yo ya veo su obra de una manera global, obviamente tengo opiniones de cada uno de sus discos al igual que la tendré del que vendrá, pero frente a los que esperan un nuevo “Behaviour” o un “Actually” o un “Very” yo soy de los que piensan que esos discos ya están hechos y que lo que venga bueno será porque siguen conservando las ganas de trabajar y su amor por la música. Que la evaluación de sus álbumes se ve unida junto a los demás publicados y cada uno de ellos es una columna que sostiene su carrera.

Espero que queden muchos más, aunque el día que se jubilen, se lo habrán ganado de sobra.