El próximo miércoles y como regalo de cumpleaños adelantado estaré en Madrid viendo a los Pet Shop Boys dentro de su Pandemonium Tour. Como todo seguidor fanático que se precie no solo debo mostrar interiormente el estar dispuesto a poner mi cuerpo entre la bala y ellos si alguien intentara dispararles si no que debo demostrarlo exteriormente llevando una camiseta al evento, pero no estoy seguro de cual llevar así que pido la opinión de los siete lectores de este blog.
Camiseta del Nightlife Tour 1999-2000, la compré en mi primer concierto y demuestra cierta veteranía.
Camiseta del Fundamental Tour 2006, sencilla y obvia.
Camiseta del Fundamental Tour 2007, solo los colegas captan el mensaje y las letras brillan en la oscuridad.
Así que para dejar vuestras opiniones os dejo una encuesta, gracias por participar y por supuesto la ganadora me la llevaré puesta al concierto. Si apetece también se puede comentar el voto, si no no.
Y si alguien piensa que voy a hablar de otro disco de Pet Shop Boys se equivoca porque voy a hablar de UN disco de Pet Shop Boys.
Y se trata de la edición de “Yes” el último álbum de Pet Shop Boys que ha sido realizada por The Vinyl Factory, las once canciones del álbum en once vinilos de gran calidad y que ha sido realizado en el limitadísimo número de 300 copias.
Liándome la manta a la cabeza y con un dedo índice que me costó mover para hacer click con el ratón y aceptar el pago (de 378 euros a tocateja) me hice con uno poco antes de que se agotara por completo. A priori solo tenía que esperar un mes y esperaba tenerlo para el día de mi santo el 25 de Abril, de hecho una parte importante del disco lo pagaron mi madre y hermanas como regalo por el día de mi santo, pero como las cosas artesanales son así al final no ha llegado hasta este mes de Junio.
Aquí estamos los dos juntitos.
El 210 de 300 pero para mi es único.
Cuando empecé a comprar singles primero y luego ediciones variadas de los discos de Pet Shop Boys nunca llegué a imaginarme que me gastaría tanto dinero en un disco, de hecho mi anterior joya de la corona, una edición limitada de “Introspective” que solo se distribuyó para DJ´s americanos en las Navidades de 1988 ya me pareció una cota dificilmente superable con los 180 euros que me costó, pero creo que esta vez he marcado un tope o tal vez sea que me siento culpable por haberme gastado un dineral en algo como esto en los tiempos que vivimos. Pero por otro lado a toro pasado me alegro mas de haberlo comprado que de no haberlo hecho.
Habría hecho mas fotos pero si queréis ver algo mas pinchad aquí y en los otros enlaces porque son fotos profesionales que muestran esta edición en todo su esplendor.
Ya se que en Granada lo del aparcamiento está fatal, pero tampoco me parece que haya que aprovechar tanto. Me habría gustado ver la cara de satisfacción del segundo que llegó al bajarse del coche y ver el aparcamiento tan estupendo que se había marcado.
No estará pasando un buen día porque ya me han dicho que hoy está algo malillo, pero hoy es el día de mi sobrino Pedro, y si bien cada día tengo motivos para celebrar que exista en un día como este lo agradeces aún mas.
En este año mas que hacerle un regalo a él, el regalo ha sido para mí, ya que la semana pasado ha estado en Granada con mi madre y conmigo, y aunque a pesar del horario de la farmacia no henos podido pasar mucho tiempo juntos hemos podido hacer algunas de nuestras cosas habituales como jugar a los comandos en la consola, ver episodios de Sakura cazadora de cartas en japonés, jugar a ninjas y samuráis y unas cuantas cosas mas.
Poco a poco esa frescura de pensamiento que teníamos cuando éramos niños se va volatilizando poco a poco hasta convertirnos en individuos cínicos y demasiado pragmáticos, por suerte viene detrás otra generación para recordarnos que en la vida hay cosas mas importantes que esas “cosas de mayores”.
El 1 de Junio salió a la venta el nuevo single de Pet Shop Boys, “Did you see me coming?” está en las tiendas y eso significa que llegan refuerzos a mi colección.
Los dos CD´s y el 12″ llegaron por un lado
La promo con las remezclas para DJ´s
Me queda solo la promo que se envía a las radios para que pinchen la canción, pero voy a esperar un poco salvo chollo espontáneo hasta que encuentre alguna a precio razonable.
Pero esto no es lo mejor, por que por fin un encargo de hace mucho tiempo ha llegado a casa.
Dentro de muy poco, el contenido de este paquete será revelado.
Como dije en un capítulo anterior de este blog, hubo una serie de Pinocho en imagen real que me causó un pequeño trauma infantil, y ya que fuí capaz de enfrentarme al robot de “Automatic lover” he decidido enfrentarme también a ese miedo de la infancia.
Aquí va la muestra
Me recuerdo andando por mi casa con apenas cinco o seis años y pensando que en cualquier habitación me iba a encontrar a Pinocho (el de madera aclaro). No es por nada pero el muñeco me sigue dando yuyu, lo que me hace pensar que no andaba tan descaminado.
Por último os pongo la intro de la serie con una musica que tampoco he olvidado con el paso de los años.
Cosas como esta darían para un tomo bien gordo de fotos de Taschen, mi fondo masoquista creo que me impulsaría a comprarlo. Si Fotocompra se atreve les lanzo la idea por si quieren aprovecharla.
Me alegro por la ciudad en la que he vivido seis años, me alegro por la gente de allí que se pueda aprovechar por el escaparate y reclamo que supone tener un equipo de Primera División, me alegro por mi amigo Paco que se ha chupado un montón de partidos de Segunda B y Segunda cuando iban cuatro monos al estadio y que verá al Xerez de su corazón jugando contra los mas grandes y sobre todo me alegro por mi amigo Fabián, médico del equipo y por el que he seguido semana a semana los resultados del Xerez como si fueran los del mismo Betis.
Fabián hizo una apuesta marchándose al Xerez y eso que ahora parece un camino de rosas hace poco mas de una año era una pesadilla con un equipo que parecía irse de cabeza a la Segunda B, el mismo agujero del que intentaba escapar cuando dejó el Granada CF, afortunadamente la labor de Esteban Vigo consiguió salvar la nave con un sprint final que yo viví via internet desde Japón.
Bueno, ahora todo eso es pasado y el futuro está por escribir, ahora es el médico de un equipo de Primera y eso puede dar un poco de yuyu pero creo que debe ser uno de los puestos deseables para un médico deportivo, eso si, si tienes que ponerles mas hormonas de caballo a los jugadores para que corran en Primera mas que en Segunda no te preocupes que yo te las facilito.
Yo por desgracia no soy tan valiente, pero por eso me gusta apoyar a todos mis amigos que luchan al máximo por conseguir sus sueños, tenéis mi admiración y la palabra valiente siempre estará por delante que la de loco cuando piense en vosotros.
Aunque es un hecho cierto que la vida sigue, que la Tierra sigue girando sobre si misma y orbitando el sol, es difícil volver al mundo de las cosas banales cuando una buena persona se va. Por eso la entrada siguiente de este blog quería que tuviera un algo especial, una celebración de la vida que a veces nos somete a dolores extremos pero que también nos recompensa a veces con felicidad extrema.
Cuando ves a estos dos en plena acción recuperas parte de la ilusión que se te va yendo con el cinismo que adquieres cuando te conviertes en adulto.
Yo me río porque no tuve que lavarlos, después de esto seguro que tuvieron que bañarlos al vapor para sacarles todo ese coloreo de encima.
Hoy sin esperármelo he recibido la noticia de que Alberto Aldarabí ha fallecido. Me ha cogido tan desprevenido que al principio no me lo creía y cuando me he dado cuenta de que era verdad me ha dejado sonado un buen rato, teniendo que sacar lo mas de mi mismo para seguir atendiendo en la farmacia.
Yo a diferencia de mucha gente que lo conocía podía contar con los dedos de una mano las veces que nos encontramos e incluso puedo recordar la primera vez que nos encontramos sentados en lados opuestos del moai de la entrada sur de la estación de Shibuya esperándonos el uno al otro. Por supuesto no puedo olvidar la cumbre que organizó utilizando mi llegada a Tokio como excusa y que fue uno de los días mas divertidos de los que pasé en mi viaje del año pasado.
Alberto, Paola y un servidor haciendo el pavo en un karaoke de Ikebukuro, Tokio
Aún así no hacía falta pasar mucho tiempo a su lado para saber que era una persona que merecía mucho la pena tener cerca, por eso cuando regresó enfermo de Japón no tuve ningún reparo en ir a verlo al hospital justo el día antes de examinarme del Noken y una vez mas mereció la pena el encuentro, hablando de muchas cosas y por supuesto de nuestro tema favorito: todo lo que rodea a Japón.
Siempre he sostenido que lo mejor que he obtenido de estos años de amor a Japón y al japonés han sido las personas que me he encontrado por el camino, hasta ahora eso solo me había llenado de alegría y por primera vez me produce una inmensa tristeza.
Cuando alguien deja un hueco tan grande en el corazón de tanta gente al irse, sin duda alguna ha triunfado en la vida, al menos eso es lo que yo pienso.