Contrabando

O al menos en eso parecían haberse convertido los pequeños paquetes que bien uno mismo u otro enviaba desde Japón, hace dos años pasé un calvario gracias a mis difuntos amigos de Speedtrans que me marearon a base de bien para sacarme la pasta por lo que era mío.

Los señores de correos le dieron la patada a esos bandoleros, pero ya sabemos como está el patio peninsular, donde cada día está mas cercano el momento en que nos cobrarán por el aire que vamos a respirar, así que tampoco se puede uno confiar, eso y el euro pasando malos momentos hicieron que no me planteara comprar demasiadas cosas en Japón, aunque por mucho que uno se contenga, tiene que aprovechar la ocasión.

Haciendo caso de mi amigo Carlos, esta vez los libros y demás me los he envíado por el correo marítimo en lugar del SAL que es mucho mas rápido. Pero todo en este mundo llega, y el miércoles al entrar en casa, después de 50 días nos volvimos a encontrar mi paquete y yo.

Lo que tenía mas ganas de traerme eran los veinte tomos de “Bakuman” para írmelos leyendo por adelantado a la edición española, hecho eso, también compré alguna que otra cosa, pero entre que no me terminaba de fiar de si llegaría sin problemas a España y que con el euro a menos de 100 yenes, los libros y los DVD´s se han puesto carísimos, me contuve bastante.

Pero bueno, esto ya está aquí, ahora sólo falta el paquete que envié un día antes y que pensé que tendría menos problema, el de la ropa y las botas para subir el Monte Fuji, por lo menos tengo entretenimiento mientras lo espero.

 

2 Respuestas a “Contrabando

  1. “Cada maestrillo tiene su librillo” dicen.

    Mi experiencia me dice que los libros NUNCA se deben mandar por correo, ni aéreo, ni marítimo. Los libros se deben cargar en una mochila en la espalda.
    Por el precio que puede costar mandar 7 kilos de libros, puedes mandar la mitad de tu maleta de ropa sucia. Así tendrás una maleta medio vacía para cargar cosas. Los libros pesan pero ocupan poco. Si los cargas, apenas los tendrás que llevar unas horas a cuestas hasta que los dejes en el portaequipajes del avión.
    Por otro lado, los que manipulan los paquetes no son famosos por su delicadeza. Por mucho que pateen tu ropa sucia, difícilmente la romperán. No así con los libros.

    Conclusión: cargas con 7 kilos de libros (por ejemplo) y mandas 7 kilos de ropa sucia. En el espacio que ganas en la maleta puedes poner cosas que antes no cabían u otras que quieras comprar porque no puedes encontrar en España (dulces, comida, camisetas, frikadas…)

    Un saludo!

    • Me diste este consejo hace 4 años cuando me tenía que llevar una tonelada de cosas para España y no creas que lo he olvidado, sólo lo he aplicado a medias.

      Poco menos de cuatro semanas dan para acumular cosas pero no demasiadas, aún así como ya me vine con el peso al límite de España sabía que a la vuelta tocaba pasar por correos, en este caso dos veces, una para lo que has visto, y la otra para mandar de vuelta la ropa y las botas que me llevé para subir al Fuji, en la maleta me traje otro mogollón de libros y el resto de la ropa (que en verano y lo que sudo, aguanta una sola puesta)

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