Reencuentros

Ha sido un fin de semana muy productivo en cuanto al factor humano, después de estar alejado del mundo, este se ha acercado a mi y me ha proporcionado una bocanada de aire fresco a mi alma que me hace mirar el mundo con una sonrisa de satisfacción como hace tiempo que no tenía.

El viernes me encontré con mi amigo Jesús al que no veía desde antes de irme a Japón y nos acercamos a un bar que hay enfrente de la estación de tren llamado “Made in Tokyo” que está dirigido por una chica japonesa supersimpática y con las que estuve echando una charla en japonés tanto con ella como con su madre. Aparte de quitarme el mono de japonés, por supuesto estuve de palique con Jesús, poniéndonos al dia de todas esas cosas que muchas veces por teléfono no cuentas pero si sentado en la terracita de un bar.

El sábado también tuve otro reencuentro especial con mi amigo Rafa, puede que no tengamos los mismos apellidos ni la misma sangre, pero salvo eso nada diferencia nuestra relación de la fraternidad. Antes que eso me encontré con su hermana y también amiga Charo y Jesús (su novio que es uno diferente del anterior, pero también un amigo estupendo), y di un paseo con ellos. Después me fuí con Rafa y estuvimos viendo el España-Bosnia por la tele y charlando de nuestras cosas relajadamente como hacía mucho tiempo que no hacíamos, de hecho el disfrute me vino mas de la charla que del partido en si.

Después del partido decidí volver a casa, pero me encontré por casualidad a Charo y Jesús, al otro Jesús y a mi amiga Sandra que tras la cena iban a tomarse un chupetín, capitulando ante el destino me quedé con ellos para tomarme yo también una copilla.

También la llamada de mi amiga Charo desde Tokio me ha animado bastante, a ver si se prodiga un poco mas que la echo de menos.

Muchas veces pienso que debería estar en una especie de isla desierta alejado del mundo dejándome crecer los pelos y la barba, pero me temo que necesito demasiado a mis amigos como para hacer semejante cosa, tengo que estar cerca de la gente que quiero y prometo que no me alejaré nunca de ellos aunque alguna vez pueda necesitar un poco de espacio propio.

Después de lo solitario que me he sentido, nada como un fin de semana como este para volver a sentirme con ganas de comerme el mundo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s