Me gusta enfrentarme a los libros, series o películas intentando saber lo menos posible sobre ellos antes de empezar con ellos, eso hace que al principio disfrute mas las historias y también provoca que me lleve grandes alegrías y porque no decirlo algún que otro chasco.
Pero no ha sido decepción lo que he sufrido al ver esta serie japonesa, los primeros minutos inducen a pensar que es un tipo de historia, pero a mitad de dicho capítulo la historia gira y es totalmente diferente de lo que te puedes esperar en principio.
La presentación de las protagonistas, cuatro mujeres y de sus circunstancias familiares hace pensar al principio que es un drama acerca de la relación de esas mujeres con sus maridos y familias, vamos que la cosa parece ir de relaciones humanas, pero la historia gira y se transforma en un thriller al estilo de “La sombra del viento”, una historia en la que nada es lo que parece y que a medida que se va desvelando y se van descubriendo mas detalles se va haciendo mas interesante.
Eso si, muy al final para mi gusto pierde algo de chispa ya que se desvía de la línea de suspense para entrar en como quedan las relaciones entre los personajes implicados en la trama y no termina de ser tan redonda como la otra, pero aún así tampoco desmerece del todo.
Bueno, para mi ha tenido otro aliciente y es ver a Kyoko Hasegawa a la que recordaba de los anuncios de Canon, aunque como aquí sale en plan de ama de casa corriente no se la ve tan monísima como en esos anuncios, aunque mejor así porque cada vez que veía uno de esos se me escapaba un suspiro al final que me sacaba todo el aire del cuerpo, y eso no es bueno para la salud.
La moza en uno de esos anuncios
Podría decirse que tiene un aire a lo “Mujeres desesperadas” pero al contrario que la serie americana, y como es habitual en las japonesas, dura lo justo.
Acabo de ver este dorama y me ha gustado mucho, no solo por que la historia me ha parecido divertida si no por que me ha dado pistas sobre la sociedad japonesa. Como explica el principio de la serie el estallido de la burbuja económica en los 90 hizo que se tambaleara el modelo de “trabajo vitalicio” en las compañías, obligó a aligerar plantillas y contar con trabajadores temporales externos en los momentos en los que hubiera necesidad de mas personal, esos trabajadores son los “haken” (派遣).
Esos haken no aunque entran a formar parte del organigrama de la compañía no están en su nómina, son agencias que se dedican a facilitar esos trabajadores quienes les pagan el sueldo, que además no es una nómina mensual si no que se les paga por horas trabajadas, de modo que si hay un día de fiesta o se ponen enfermos y se ausentan no cobran.
Por último hay una tirantez entre los trabajadores fijos de la empresa y estos temporales, considerando los primeros a los haken como pura carne de cañón ya que al ser una relación temporal no se van a comprometer con la empresa como ellos, ya se sabe Japón y su espíritu de equipo.
Pues enmedio de este tormentoso asunto nos aparece una comedia que es este dorama, Haruko Oomae es una haken de primera clase que entra a formar parte de una compañía para cumplir un contrato de tres meses, enseguida queda claro que no es una trabajadora cualquiera, si no que tiene algo mas, con numerosas habilidades y cualificaciones podría ser trabajadora fija en muchas compañías, pero ha elegido ser una haken y nadie sabe la razón.
Las relaciones con los trabajadores fijos, con otros haken, la atmósfera que rodea a las oficinas japonesas son el marco para esta historia con grandes toques de comedia y que reivindica un poco de dignidad para las personas que por una razón u otra no forman parte de la “gran familia” que representa la plantilla de una gran empresa, de ahí el título que podría traducirse como “la dignidad de un haken”.
Como serie que se precie, las relaciones personales, los romances y como no las asombrosas habilidades de Haruko le dan la sal y un punto de diversión que me han hecho pasar una semana entretenida con él.
Por último no quiero dejar pasar la Andalucía que sale al principio y final de la serie, con unos gitanos mas zingaros que españoles y que por supuesto se benefician una buena paella al mediodía, porque claro, si los japoneses solo comen pescado crudo, los españoles comemos paella todos los días ¡Ay Señor!
Después de estar una temporada viendo series americanas me entra de nuevo el gusanillo del J-Drama o series televisivas japonesas para entendernos todos. Para volver a meternos en faena escogí “Galileo” que tiene una fórmula que no es la primera vez que se utiliza y que probablemente tampoco será la última que es la de policía que confía en su intuición de detective y la de científico que solo cree en lo que puede demostrar a través de la ciencia. La distinción que tratan de buscar se basa en que en este caso el científico solo actúa cuando le plantean un caso que le supone un reto científico y no solo eso si no que dentro del caso es ese reto científico lo que le atrae despreciando todo lo demás que rodea el caso como puede ser quien es el culpable, sus motivaciones o incluso las circunstancias de la víctima.
La gracia de los episodios está en que al principio se presenta un hecho que a priori no tiene explicación lógica o que hace pensar en lo paranormal, ese es el cebo para que el profesor Manabu Yukawa (Masaharu Fukuyama) ayude en los extraños casos que de tanto en cuanto se le presentan a la novata detective Kaoru Utsumi (Kou Shibasaki). Por supuesto se aprovecha la diferencia de sexo de los protagonistas para jugar con los sentimientos y la ambigüedad en su relación, y es que a todos nos gusta el toque de romance, ¿verdad?. Los capítulos siguen un mismo esquema narrativo y eso que comprendo que puede parecer aburrido para algunos, esa previsibilidad me divierte, sobre todo el momento en el que el profesor da con la clave que le permite explicar el caso. También me gusta cuando salen algunos de los experimentos destinados a demostrar sus teorías, siempre me da por pensar en el pedazo de presupuesto que debe manejar ese departamento, y por otro lado te sientes igual que cuando ves “Brainiac” o “Los cazadores de mitos”.
Luego tras ver la serie vi el episodio especial titulado “Zero” y que como se intuye es una precuela de la serie y cuenta el primer caso en el que el profesor Yukawa ayudó a la policía, en concreto al detective predecesor de la detective Utsumi, que está distraído, tiene el toque interesante de ver al Yukawa estudiante pero en el que echo de menos a la chica, pero no se puede tener todo. A mi me ha parecido bastante curioso y lo he pasado bien viéndolo, así que ha sido un buen regreso a la visión de doramas.
Uno de los personajes mas carismáticos, si es que alguno se puede imponer a los demás en la época de las guerras civiles japonesas (segunda mitad del siglo XVI) sin duda alguna es Oda Nobunaga.
Señor del pequeño feudo de Owari, una milagrosa victoria en la batalla de Okehazama le convirtió en uno de los personajes mas influyentes y poderosos de esa época turbulenta.
Bueno, pues en esta miniserie del año 1992 Ken Watanabe (El último samurai, Cartas desde Iwo Jima) interpreta al heterodoxo personaje, tan alejado del pensamiento convencional que provocaba el desprecio de muchos a su alrededor, aunque al final todos los que estaban próximos a él quedaban rendidos a su genialidad.
Aparecen los hechos fundamentales de su biografía, su ascensión a la cima del clan Oda, la batalla de Okehazama, la destrucción del feudo de los Asai cuñado suyo y su consolidación como sostén del Shogunato Ashikaga, aunque pasa de rondón por otros hechos como la quema del Monte Hiei y los monasterios de los monjes guerreros que no paraban de hostigarle o no reflejar el momento de su muerte traicionado por Akechi Mitsuhide, aunque esto último da para una peli por si mismo.
También aparece la figura de Toyotomi Hideyoshi, llamado en la época que refleja la serie Kinoshita Tokichiro, aunque como un contraste humorístico con la figura de Nobunaga que no me encaja mucho con la imagen que me quedó tras leer “Taiko” de Eiji Yoshikawa, pero bueno, el que quiera conocer a Hideyoshi que se lo lea.
Si no se conoce previamente al personaje puede dejar una imagen muy superficial del mismo, pero claro estaba dirigida a los televidentes japoneses que conocen mas que de sobra la historia, pero aún así si no se sabe nada de él permite empezar a conocerlo.
No se como describir exactamente la sensación que me ha quedado tras ver este drama, supongo que por un lado está el choque que me produjo el final del primer capítulo que me dejó totalmente descolocado y por otro el exceso de empatía que roza casi lo patológico que sufro y que me han hecho ver los capítulos de la serie con un nudo en el estómago, pero eso si desde el principio hasta el final.
La historia a grosso modo va de un instituto que por un fenómeno desconocido es arrancado de su sitio para aparecer en el futuro, pero no en el futuro superguay de las naves espaciales y teletransporte instantáneo si no en uno apocalíptico.
El “Carpe Diem”, la actitud de la Humanidad frente al planeta en que vivimos, el instinto de supervivencia y la actitud de los hombres en momentos de crisis son los temas sobre los que pivota el argumento de la serie y sobre los que reflexiona y sobre los que me ha hecho pensar, aunque mas que elaborar nuevos argumentos me ha hecho refrescar mis ideas respecto de esos temas y que básicamente son que hay que actuar, que solo nos arrepentimos de lo que no hacemos y que por otro lado las personas estamos hechas de una mezcla de bestia y de ángel en proporciones diversas.
Este es uno de esos animes que me bajo sin saber realmente que me voy a encontrar y que al final me acaban gustando. La historia en principio es muy simple, una persona es machacada a conciencia por otra, pero esta persona que está siendo maltratada es llevada al extremo del odio y no tiene capacidad para liberar ese odio a través de la venganza por si mismo, así que recurre a la Chica del Infierno (Jigoku Shojo) para que lo haga por ella y lo hará mandándo a la persona objeto de la venganza al infierno, pero eso si pagando el precio de ir también al infierno cuando muera.
Los primeros capítulos son sota, caballo y rey respecto a esto, historias autoconclusivas que responden al mismo esquema y que sirven para centrar la historia, luego aparecerán dos personajes mas que introducirán mas complejidad y sustancia a la trama y con ello también mas interés y emoción.
Ha estado distraído de hecho tiene secuela y haré por verla pero lo que le ha dado un plus ha sido el hecho de que me ha hecho pensar sobre el hecho de que aunque ha habido en mi vida gente que me ha querido mal o me ha puteado, en realidad no han sido mas que cosas que considero que pasan en la vida, así que nunca me he visto obligado a odiar y si me muriera mañana seguro que si pero si llego a viejo no se si llegaré a morirme sin experimentar esa sensación. Y no es por el hecho de la sensación en si, si no porque si yo llegara a esa situación sería porque alguien le ha hecho daño a cualquier persona cercana a mi y eso no me gustaría nada.
Para ser dibujos animados vaya calentamiento de cabeza que me he montado.
Llevaba mucho tiempo sin ver un dorama, de hecho desde que estuve en Japón y es que últimamante prefería ver películas a series, pero echando un vistazo en la página de Allzine vi que estaba esta serie para descargar y como había oído hablar bien de ella decidí verla.
E hice bien porque me lo he pasado muy bien viéndola, la historia está entretenida, los personajes desde los principales a los secundarios tienen carisma y el mantener el espíritu de viñeta manga en algunas de las escenas de la serie y que terminan de darle el toque desenfadado y de comedia que la serie requiere.
Y que decir de la música, honradamente no soy nada fan de la música clásica, no porque me disguste en si, si no porque nunca he recibido educación musical como para apreciarla, aunque eso si las dos veces que he ido a un concierto (porque me ha llevado otro, eso también es verdad) lo he pasado bien. Aún así las partes dedicadas a la música no me han aburrido para nada y me han servido para aprender un poco mas sobre música y también unas pinceladas sobre lo que es una orquesta y eso me ha parecido muy interesante.
No es que este tipo de series se hagan para pensar como propósito principal, pero aún así hay una parte de la historia que me ha hecho hacerlo, y es el momento en el que se presiona a Nodame para que se tome en serio el piano cuando ella solo quiere ser maestra de primaria. ¿Es lícito si se tiene un talento excepcional en algo no desarrollarlo porque el sueño propio es diferente o uno debe plegarse a ese don recibido? Supongo que dependerá de la persona, de lo que sea ese talento y de las circunstancias que rodean a la persona, pero me parece que la posición de partida debe ser respetar la voluntad de la persona, después de todo cada uno de nosotros somos los que conocemos la llave real de nuestra felicidad.
Como voy siempre a remolque es de suponer que todos los grandes aficionados a los doramas ya la habrán visto, pero si hay alguno todavía mas despistado que yo, se la recomiendo sin reservas.
Una de las series que mas me han entretenido últimamente ha sido esta, y no es que sea de una calidad excepcional, pero para mí ha cumplido con una premisa básica como ha sido la de entretener. Ya por fin terminé con el último capítulo de la última temporada y llegué a la meta después de que hace un montón de tiempo viera los primeros capítulos.
La verdad es que siendo una serie de abogados tiene mas momentos de acción o investigación que de juicios en si, aunque era el momento de los juicios o de las discusiones legales los que me parecían mas interesantes y los episodios muy aventureros como los que abrían y cerraban temporadas me gustaban un poco menos.
A pesar de ser mas o menos lo mismo, y solo ir cambiando los secundarios a lo largo de las temporadas, la verdad es que no me aburría, pero a partir de la octava temporada se veía que se agotaba el modelo y empezaba a hacerse pesada. Lo curioso es que en la décima temporada, la del cierre de la serie, se introducen varios personajes nuevos que le dan mas chispa a la serie, pero en lugar de continuarla con esos nuevos, se cierra y por lo menos me ha dejado con un buen sabor de boca en lugar de dejarme pensando porque no la cerraron antes.
Por supuesto, esta serie tampoco sería nada sin el “ni contigo ni sin tí” que se traen los dos protagonistas durante toda la serie, y es que el romance no puede faltar para darle un poco de sal. Y es que los protagonistas tienen carisma y es que en mi caso es difícil no enamorarse de la Teniente Coronel Mackenzie (Catherine Bell), oficial de los Marines, tiradora de primera y una fiera en los tribunales, y encima mona, justo mi tipo de mujer.
Obviamente siendo una serie estadounidense hace propaganda del ejercito (en concreto de la Marina y los Marines) norteamericano, pero incluso en eso no trata de engañar y por eso no me desagrada, (aparte de que ando muy corto de antiamericanismo).
Esta serie me la recomendó el amigo Irie cuando estuve en la boda de Eu y Saeba, de hecho ya me había llamado la atención alguna vez que me crucé algún capítulo en el canal Fox, pero como me cuesta trabajo seguir las series cuando las ponen por la tele acabé finalmente haciéndome con los capítulos de la primera temporada para verla tranquilito en casa.
Lo que mas me gusta de la serie es precisamente lo que alguno también le reprocha, y es que se puede decir que es una heredera directa de “Friends”, y aunque el perfil de los personajes es el mismo, es decir veinteañeros, neoyorquinos, amigos…sus personalidades no son tan equivalentes a la de sus antecedentes, y aún así tienen carisma, sobre todo me encanta el caradura de Barney (interpretado por Neil Patrick Harris, el médico precoz que sigue teniendo cara de pipiolo).
Lo cierto es que viéndola me he echado unas buenas risas, que me han venido bien porque cuando he empecé a hacerlo, me di cuenta que hacía mucho tiempo que no lo hacía y reencontrarme con esa sensación hizo que me sentara mucho mejor.
Aunque en la parte final de la temporada se desvía bastante hacia los temas románticos, sigue manteniendo un tono de comedia mas que aceptable, así que le daremos una oportunidad a la segunda temporada.
O de como hacer que una historia que tras la tercera temporada estaba finiquitada, tenga todavía chicha o al menos sepa captar todavía la atención del que la ve.
Al principio, tras ver el último episodio de la tercera temporada y ver que todavía duraba mas, me pillé un rebote y decidí que iba a dejar de verla porque se me hacía demasiado larga, pero estando en Tokio hablando con el amigo Carlos, me comentó que la estaba viendo y que seguía picadísimo, así que decidí que en cuanto volviera a Granada me haría con los episodios, y bueno, no inmediatamente si no el mes pasado me los conseguí y he estado viendo la serie hasta el dia de hoy que he visto el último de temporada.
En fin que han conseguido seguir mantenéndome enganchado a la serie, aunque en lo que a mi respecta, si fueran pensando en como finiquitarla me harían mucho mas feliz, claro que contra eso está el dinero que se pueda ganar manteniendo el invento y ya se sabe lo que se dice “Entre el honor y el dinero lo segundo es lo primero”