Los fines de semana, que tengo un poco mas de tiempo me gusta verme un par o mas de películas de mi colección de cine japonés, y como voy sin ton ni son a veces veo películas que cinematograficamente no valen mucho pero otras como de casualidad descubres a directores de los que no has oído hablar pero que merecen mucho la pena.
Fue viendo “Manji” que quedé prendado con este director, una historia difícil de contar, con personajes llevados al extremo y repleta de una sensualidad que sorprende para ser una película de los sesenta. Después de ver esta película tenía ganas de ver mas.
Manji (卍 まんじ), sensualidad al límite
Películas ambientadas en la era Edo, en el Japón del crecimiento industrial, en la clase media en ambientes y épocas diferentes tenemos personajes extremos que viven la vida en el filo de la navaja y que en la mayoría de las veces son incapaces de mantener el equilibrio al borde del precipicio. Son historias que mantienen una tensión y te dejan agarrado a la pantalla el rato que dura la película y que cuando acaban te dejan tan suave como si te acabaras de bajar de una montaña rusa.
Tatouage (刺青) Ayako Wakao rompe corazones de hombres, el mío también.
También me ha servido este descubrimiento para conocer a Ayako Wakao (若尾文子) protagonista femenina de gran parte de sus películas y que aunque la había visto en papeles secundarios en películas de otros directores como Ozu o Mizoguchi, por vez primera reparo en ella.
Masumura es uno de esos directores de los que nunca he oído hablar o he visto datos en los artículos o libros sobre cine japonés que yo haya leido, pero creo que merece mucho las pena ver sus películas, no por que sean películas relevantes del cine japonés, si no por que son simplemente buenas películas.
Salvaje como un ciclón (からっ風野郎) con Yukio Mishima en el papel principal.
La edición japonesa de “Yes” el último álbum de Pet Shop Boys trae una canción extra, no me podía resistir a semejante tentación pero las tiendas que lo traían de importación me pegaban una clavada de proporción olímpica. Así que no me quedó mas remedio que recurrir a uno de mis amigos residente en Japón que me hizo el favor de mil amores y que ahora en sus vacaciones ha pasado por estos lares y me los ha enviado en un paquete. Mas bien paquetazo por que me he encontrado esto dentro:
Por supuesto que venían los dos discos pero además venía algo mas que le daba un toque personal un Kit Kat “made in Japan” y un disco con unas sesiones de esa música que nos gusta tanto a ambos grabadas con su mesa de DJ. Ni que decir tiene que el recibir dos objetos de coleccionista de mi grupo favorito está bien, pero que alguien se tome la molestia de darle un toque tan personal te hace sentir feliz y agradecido.
Para redondear la jugada hoy hemos charlado un rato por teléfono, así que le he podido dar las gracias de un modo mejor que un mail o similar.
Si quiere el Cielo que el año que viene vuelva a los Japones espero que compartamos otras jornadas como las que ya hemos vivido.
Es de esperar que un blog como el mío no lo lea mucha gente, es mas creo que la idea de que esto fuera leido por mucha gente me da mas pánico que satisfacción. Aún así cuando escribo pienso que lo van a leer solamente mis amiguetes y no todos porque de tanto en cuando se me despista alguno.
Así que esta mañana cuando he abierto mi correo y he visto un “comentario a espera de moderación” me he imaginado antes de abrirlo que sería spam o incluso un amigo que habría comentado pero con una dirección de correo diferente con lo cual necesita que yo lo vuelva a autorizar.
Pero hete aquí que me he encontrado con un comentario de Ramón Vilaró, el autor de “Dainichi” libro que me gustó bastante por lo que hice una semblanza de él en este blog agradeciéndomelo, no me pregunteis por que, pero me ha hecho mucha ilusión, además me ha desvelado que hay un proyecto cinematográfico en marcha que espero que llegue a buen puerto (habría que dispararme para impedirme ver esa peli).
Al principio de escribir el blog no era muy consciente de lo que supone poner cosas en la red, todavía hoy dia aunque soy mas prudente sobre lo que escribo o cuelgo no me paro a pensar mucho sobre que lo que pongo lo puede ver gente fuera de mi círculo, pero lo mismo que se piensa en esto para malo, por una vez me ha pasado para bueno.
Hay otros autores como los de “Soñar con Japón” que comentan de tanto en cuanto en este blog, pero claro ellos son mis amigos, y por ello aprovecho para felicitarlos por la puesta a la venta de su libro en Valencia en concreto en Dcomic, en la calle Doctor García Donato, 7 de Valencia, ya podéis pinchar otra banderita en el mapa.
Buenas noches y voy a verme un episodio de Galáctica (mientras me como un flan) que tengo ganas.
No se como lo hago, pero tengo amigos y obviamente hacer cosas por mis amigos me gusta porque de ellos recibo también un montón de cosas.
Ya he hablado antes de Susana, uno de los hallazgos en cuanto a personas en mi viaje a Japón del año pasado, y con la que sigo manteniendo contacto mas o menos habitualmente (por suerte para mi).
Ahora emprende un proyecto proporcionado alojamiento en Osaka, una ciudad que tiene menos propaganda que Tokio pero que merce mucho la pena por si misma y por todo lo que la rodea: Kioto, Nara, Kobe, Himeji y punto de partida para cantidad de otros sitios interesantes.
Así que mozuelas (si porque la oferta es solo para féminas perillanes lascivos) si estáis pensando en ir a Japón y en concreto a la zona de Osaka tened en cuenta esta oferta porque estareis en un sitio estupendo y contareis con la ayuda y guia de una persona estupenda y la mar de divertida.
Este es el enlace de la información, y aquí el enlace a su blog para que veais que es una persona estupenda.
No es que este bog lo lea mucha gente, pero como no me cuesta trabajo, no me importa poner un pequeño cebo mas para ayudar a alguien que se lo merece.
Bueno, este blog se caracteriza por la calidad de sus lectores mas que por su cantidad, y eso que en general es una cosa que me alegra, me resulta hoy un poco inconveniente, ya que se trata de ayudar a al amigo Ale a ganar el concurso de los chicles Fit´s.
No es que vaya a aportar mucho porque la mayoría de los que veais esto aquí ya lo habréis visto en otro lado y habréis empezado a apoyar la causa en nombre de un montón de chicles, pero si conseguimos un visionado extra habrá merecido la pena.
Así que ya sabéis, dadle caña de tanto en cuanto al vídeo.
Hay muchas historias de españoles que vivieron grandes aventuras desde tiempos inmemoriales, y lo mismo que nos sabemos todas las historias de los “héroes” anglosajones, muchas de los nuestros han quedado en el olvido relativo, al menos para la gente media.
Siendo español e interesado en Japón, era lógico que me sintiera atraído por el periplo de San Francisco Javier en Japón, y aunque había leído algunas cosas, mas que nada pequeñas referencias históricas o fechas, no había leído ningún relato pormenorizado sobre sus vivencias allí. Hasta que un día esperando en el Kinepolis para entrar en el cine me encontré con este libro en el puesto de libros baratos que hay a la entrada del centro comercial y como es evidente nada mas verlo me lo compré sin dudar.
Esta es una historia novelada basada en sus notas y otra bibliografía sobre él, pero que expresa la experiencia de los primeros evangelizadores de Japón, y como se enfrentaron al reto de introducir una nueva religión, que no admitía un pacto de convivencia como el existente entre Sintoismo y Budismo que además ocupaban amplios espacios dentro de la vida civil aparte del espiritual.
El libro es bastante interesante incluso para gente a la que Japón no le interese especialmente y además fácil de léer y para el que no sepa nada de Japón le permite conocer aspectos de la mentalidad japonesa que no se cuentan a menudo y que permiten conocer mejor el modo de pensar de los japoneses, de antes y de ahora y por supuesto es un libro de aventuras.
El autor Ramón Vilaró, fué corresponsal de “El País” en Tokio, así que conoce bien la cultura japonesa, además la bibliografía en la que se documenta incluye obras como “El siglo ibérico de Japón” del gran Antonio Cabezas.
En fin una historia de cuando en Japón, España no era スペイン (Supein) si no イスパニア (Isupania) y el relato de un aventurero apenas recordado como tal.
Hace mucho mucho tiempo empecé a estudiar japonés y con ello también empecé a engancharme a la cultura japonesa. Como la lectura es una de mis mayores aficiones enseguida me puse a buscar libros de autores japoneses y uno de los autores de los que primero encontré algo fué Yasunari Kawabata en una colección de libros que recopilaba obras de Premios Nobel (¡oh que recuerdos me traen esas colecciones de libros tan típicas de los setenta!).
Léer un libro de Kawabata es léer por el mero placer de hacerlo, son historias cotidianas, simples que vas siguiendo como sin darte cuenta pero que disfrutas mientras las lées, sería el equivalente literario a lo que en la cinematografía representa Yasujiro Ozu.
Hace poco he vuelto a disfrutar del placer de léerlo ya que por los Reyes me regalaron una colección de cuentos suyos llamada “Primera nieve en el monte Fuji” unos pequeños trocitos de vida puestos unos detrás de otros. Vida de todos los días, recuerdos de tiempos pasados, conversaciones en el salón de la casa, cosas simples, como las que nos ocurren todos los días y pensamos que no son interesantes, tal vez sea porque no sepamos contarlas.
Cuando uno estudia japonés y vive fuera de Japón su principal fuente de aprendizaje son los libros y es verdad que cuando uno empieza a estudiar cualquier idioma se encuentra esas frases tan típicas de los libros de idiomas como “Esto es un bolígrafo” o “Mi hermano es rubio y vive en Bolivia” que uno no se imagina diciendo porque se supone que todos sabemos lo que es un bolígrafo y ni siquiera cuando alguien nos pregunta por nuestro hermano le daríamos una información como la anteriormente mencionada.
¡Pero hay que aguantar! porque cuando avanzas en el estudio te puedes encontrar frases como estas que siguen siendo igual de poco prácticas pero que llaman la atención.
日本には地震だけでなくて台風もあります。
En Japón no solo hay terremotos si no también tifones.
(日本語 文法 Japonés para hispanohablantes, Matsuura y Porta, Ed. Herder pag.82)
Esta me dan ganas de enviarla a la Oficina de Turismo de Japón, seguro que sabrán hacer algo interesante con ella. Yo si vuelvo a escribir un blog sobre Japón la uso de subtítulo.
彼は私に今株に投資しないように忠告しました。
Me advirtió de que no invirtiera ahora en acciones.
(The handbook of Japanese verbs, Taeko Kamiya, Ed. Kodansha pag. 120)
La edición es de Enero del 2007 así que aquí la autora antes de que la crisis llegara al conocimiento general, ya sabía donde no tenía que poner los dineros. Creo que sin ser economistas mas o menos todos sabemos que ahora no está la cosa como para meter el dinero en la bolsa, así que a apuntarse la frase por si tenemos algún amigo japonés despistadillo en los temas monetarios.
Moraleja: Cuando uno empieza a estudiar un idioma, al principio se aprenden a decir un montón de cosas que quizás fuera de esos libros uno nunca vuelva a apenas a utilizar, pero eso luego servirá para que después aprendamos lo que realmente queremos decir y podamos resolver un problema con el equipaje en el aeropuerto o hablar con el padre de un amigo de como los sueños de los hijos se convierten en las pesadillas de los padres, así que cuando estéis remolones a la hora de estudiar, pensad en las cosas que ya sabéis decir y que antes no y sobre todo cuanto mas sepáis mas interesante se vuelve.
Tenía esta entrada en la cabeza desde hace mucho tiempo pero el final y el principio de año en mi casa es como un agujero negro que se traga todo lo que hay a su alrededor, así que una vez que las aguas vuelven a su cauce procedo con ello. Inspirado por la elección de un kanji que se hace en Japón que simbolice el año que termina he decidido elegir el mio propio.
Como no dispongo de monje calígrafo lo presento en este cuadro de los 100 yenes.
「和」”Wa” que simboliza a Japón y me recuerda a los dos meses que he pasado allí este año, y por otro lado significa paz o armonía y es que después de dos años de tumbos, provisionalidades y vivir al dia ha llegado el momento en el que las cosas se serenan y yo a mi vez alcanzo cierta tranquilidad aún en estos tiempos algo turbulentos que tocan vivir.
Empiezan las vivencias para el del 2009, ya veremos que escribo dentro de un año.