Archivo mensual: agosto 2011

Si hasta lo malo se acaba…

…no hay ni que imaginarse lo bueno.

Pues se acabaron las vacaciones y ya estoy de vuelta en Granada. Y la verdad es que no estoy seguro de que ningún año haya necesitado tanto las vacaciones como este, y es que el hecho de que la Navidad pasara de puntillas y la guardia en Semana Santa me habían creado una sensación de que estaba pegado a la farmacia que me estaba agobiando un poco. Pero después de dos semanas en julio y otras dos ahora en agosto se me ha vaciado las cabeza de las peleas de cada día en el mostrador.

Este año no me apetecía nada espectacular, solo quería arrancarme el reloj de la muñeca y olvidarme de los horarios y eso es lo que he hecho, ver series sin importarme lo que duraran los capítulos, acostarme y despertarme sin hora fija, no correr para nada, y sobre todo olvidarme de las cosas que me ocupan la cabeza el resto del año.

La cervecilla en el Negri y sus gambas no podían faltar.

Y la visita anual al alemán con su excavación de patatas a la búsqueda del escalope.

Y todos los días a la playa aunque algún día habíamos algo mas que mucha gente.

Me ha dado un poco de pena el volverme esta vez porque como trabajo ya este lunes volvía antes que mi madre y mi hermana, además me ve he vuelto un día antes porque anoche el Granada debutaba en casa y al precio que estaba este año el abono, no está la cosa como para perderse partidos, y si encima es contra el Betis, mi equipo de toda la vida todavía menos.

Ahora llega una época difícil para mí, en la que voy a tener que necesitar paciencia, ganas de hacer cosas y optimismo para afrontar los retos que están por llegar, de momento la primera piedra que es venir con las pilas cargadas para enfrentarme a todo eso, ya está puesta.

Viaje a las estrellas

¡Ya tengo mi abono del Granada!

La verdad es que ha sido una historia parecida a una montaña rusa, con subidas y bajadas, con tramos lentos y rápidos, con entusiasmos y recelos.

En plena temporada pasada, tenia muy claro que iba a renovar mi abono para esta temporada que está a punto de empezar pasara lo que pasara, con ascenso o sin ascenso, me lo estaba pasando bien y merecía la pena seguir.

La cuestión es que ascendimos, y lo mismo que un año antes el ascenso desde 2ªB suponía una lógica subida de precios, entrar en la famosa “Liga de las Estrellas” iba a tener su coste.

Cuando salieron los precios de los abonos, casi me quedo catatónico, me quedé todo el día sin capacidad de reacción, a pesar de la contrariedad, la primera decisión fue que después de un montón de años viendo partidos de medio pelo, cuando llegaba el momento estelar, no me lo iba a perder, y a saber lo que duraría la fiesta, así que mejor aprovechar la oportunidad.

La continuidad de los colegas de grada facilitó el asunto, de hecho, sin ellos eso de ir al estadio perdería prácticamente toda su gracia.

Como todo no pueden ser alegrías, tres días antes de la cita para la renovación, recibo malas noticias desde el punto de vista económico, que harían aconsejable no gastarme 975 euros en algo como el fútbol, pero aún así decido seguir adelante, esto puede que sea una ocasión única en la vida, y siempre puedo recortar de otro sitio.

Y lo dicho, desde el lunes pasado, sigo siendo abonado del Granada Club de Fútbol en la temporada del regreso a la máxima categoría. Cuando vi el abono de este año, no pude mas que sonreír por la casualidad, venía pensando todo el fin de semana anterior que me estaba gastando el precio de un billete a Japón, y resulta que me encuentro esto:

No era un billete a Japón, pero había comprado ¡un billete para las estrellas! y el 28 de Agosto a las 22:00 es la primera escala en Granada,  frente al Betis de mis amores, un partido en el que lo voy a pasar mal pase lo que pase.

En la mejor tradición de “A lo hecho, pecho”: ¡Despegamos!