Archivo mensual: junio 2010

Tele nueva

Ya hace tiempo que le tenía ganas al asunto, de hecho era lo que pensaba comprarme de autorregalo para el día de mi santo, pero entonces se me cruzó la idea del iPhone y en ese momento me pareció mas interesante y decidí aplazarlo hasta mi cumpleaños.

Pero mira por tu donde, gracias a esa fantástica política económica del gobierno que padecemos que incluye la subida del IVA para el 1 de Julio y teniendo en cuenta que mi cumple es el 14 del mismo, lo que unido a la crisis ligada al punto anterior y que hace que te financien cualquier cacharro electrónico sin intereses, decidí comprarlo por adelantado.

No estaba muy seguro del tamaño que quería, lo mas racional parecía ser que fuera de 26″, pero mi amigo Rafa friki tecnológico donde los haya me sugirió que no me cortara y que si me cabía de 32″ que me lo comprara de ese tamaño, que al principio me parecería enorme pero que luego no me iba a arrepentir.

Así que decidí seguir el consejo del que sabe y como la diferencia de precio entre el 26″ y el 32″ tampoco era mucha me compré un Samsung de 32″. Y es verdad, en cuanto lo instalé me pareció que se me había ido la mano de largo, pero ahora que han pasado unas semanas estoy la mar de contento.

Le he enchufado todo el aparataje, la 360, la PS3, el DVD y es que los juegos de la consola ya no son lo que eran, apetece volvérselos a jugar porque parecen diferentes, como no, la anterior que tenía era un Philips de tubo de 20″ así que no hay comparación posible ni en calidad de imagen ni en tamaño.

En fin por 35€ al mes durante 12 meses quien se priva aunque haya que pensar en ahorrar para irse a Japón, ¿no?

Jueces de la vida de los demás.

No podemos evitarlo, las personas somos así. A veces nos cruzamos con alguien por la calle y puede producirnos un sentimiento que puede oscilar desde la compasión incluso hasta el desprecio, solamente porque pensamos que no vive la vida tal como la viviríamos nosotros.

Puede ser que esa persona no sea feliz, pero seguramente no es porque no viva esa vida que queremos nosotros, si no porque no puede vivir la vida que esa persona quiere, o incluso esa persona puede ser feliz, porque simplemente no quiere las cosas que nosotros queremos, si no las que ella quiere.

No es malo tener los impulsos que son propios del ser humano, porque somos personas, pero precisamente por eso tenemos que ser capaces de imponer la razón sobre el instinto y con ello ser capaces de vivir nuestra vida y dejar vivir a los demás.

Mirando hacia delante

Siempre me pasa lo mismo, hay cosas que se que tengo que hacer o incluso que se que quiero hacer, pero no paro de darles vueltas y pensarlas y repensarlas dejando pasar tontamente el tiempo, hasta que un día me da un calentón y me pongo con ello.  Al final acabo haciendo las cosas pero sería mejor si las hiciera con mas calma y sin necesidad de ponerme a mi mismo bajo presión.

Desde que volví en 2008 estaba loquito por volver y en mi fuero interno me prometí que iba a intentar no tardar tanto entre viaje y viaje. El año pasado ya tuve una oportunidad estupenda de ir pero al final las circunstancias no acompañaban, así son las cosas.

Este año el viento sopla a favor, así que lo mas normal es que me pusiera a la tarea con entusiasmo, pero yo haciendo de yo mismo empecé a remolonear un poco pensando que había mucho tiempo por delante y como no, la psicosis por la crisis económica que vivimos hoy día que hacía que me frenara y pensara de mas sobre el tema. Hasta que como me suele ocurrir me da un repente y digo que ese es el momento de ponerse en marcha, que en el caso de viajes a Japón suele ser cerca de las doce de la noche.

Así que en vez de acostarme temprano para despertarme fresquito el primer día de guardia me pongo con el portátil a buscar billete de avión y ya tengo fecha de viaje, llego el 22 de Julio y me vuelvo el 13 de Agosto. A partir de ahora iremos peleando el resto de detalles que quedan unos cuantos.

Mas vale irse este año que todavía puedo que el que viene que vaya usted a saber si incluso puedo salir a la puerta de la calle.

Tiger & Dragon 「タイガー&ドラゴン」

Empecé a ver este dorama porque leí que aparecían historias tradicionales del Rakugo (落語), un arte tradicional japonés que consiste en una persona que cuenta un relato desde un escenario al estilo de los monologos humorísticos que conocemos, pero no se trata de contar un relato en primera persona, si no que se cuenta una historia con varios personajes, y el artista cambia de pose o tono de voz para representar a los distintos personajes que aparecen en la historia que se relata.

En cada episodio aparece una historia clásica del Rakugo, que de algún modo acaba relacionada con la trama del episodio, con lo cual se entremezclan tanto la historia original con los personajes de la Era Edo con los que están viviendo la situación en nuestros días.

Aparte del tema cultural, me ha parecido divertida y me ha hecho pasar un buen rato, así que creo que se puede ver también con la ambición de verse algo para pasar el rato y punto.

Por cierto que la serie comienza con un especial que introduce a los personajes y que además es una historia bastante divertida también.

Enlace en Jdorama.

Cuando yo soy yo.

Ser como yo no es fácil. En cierto modo he conocido la sensación que deben sentir la gente que tiene talento en un campo de los que te hacen ganar mucho dinero o te convierten en famoso y que a veces tienen ambos efectos.

Yo tengo talento, pero no del que te hace ganar dinero, soy una persona de lo mas normal, así que tampoco me hace famoso, pero me hace ganar algo mas importante, mas que nada porque lo que gano no puede comprarse con dinero ni ningún otro objeto de intercambio.

Ver siempre lo mejor de los demás y relativizar lo que podrían ser sus puntos débiles he visto que es algo que no todo el mundo puede hacer. Poner un trazo de color en los momentos que todo parece de color gris tampoco es fácil. Pero cuando cuentas con ayuda eso tan difícil se hace mas fácil.

Este jueves pasado aprovechando el día de fiesta local, aproveché para volver a encontrarme con un viejo amigo al que hacía dos años no veía en persona pero aunque gracias a los medios de hoy día no dejamos de saber el uno del otro. No era tarea fácil, pero cuando a mi me da un repente es difícil pararme aunque voy a reconocerlo, a cada paso que daba buscaba una excusa para quedarme en casa vagueando todo el día, pero no encontraba ninguna que lo justificara.

Mucha gente me llamará loco o tonto por hacer algunas de las cosas que hago, no voy a ser tan pretencioso como para decir que ellos son los que se equivocan y yo el que tengo razón, pero me siento bien siendo como soy así que no voy a cambiar, al menos de momento.

Como me dijiste Fran, intentaré que no vuelvan a pasar dos años hasta la próxima ¿vale?