Cuando te haces adulto los días se hacen tan iguales que solo una fecha como hoy consigue poner algún tipo de señal o marca que nos permite recalcular o pensar sobre lo que hemos hecho o queremos hacer.
Ha habido una fase reciente de mi vida en la que esa frase de “Año nuevo, vida nueva” tenía mas bien poco significado, podría decirse que cada año era igual al anterior, solo que yo era un año mas mayor. Desde que volví de Jerez a Granada, el cambio de año si bien no ha supuesto un cambio de vida, si que ha supuesto un modo de vivir las cosas, un cambio en la forma de pensar sobre mi mismo, los demás y lo que quiero hacer, un paso en el que cosas imposibles se han puesto a mi alcance y en el que otras que pensé que estarían para siempre han desaparecido.
No se que ocurrirá el año que viene, tengo el presentimiento de que las coordenadas en las que me muevo ahora serán diferentes cuando el año que viene a estas mismas horas esté delante de un ordenador pensando sobre lo que fue 2010, y pienso que eso está bien, todavía no me ha llegado el momento de la vida en el que aspiras a mantener lo que tienes.
Proyectos hay, pero eso son, proyectos mientras tanto viviré la vida que me ha tocado, y ya se sabe, la vida sigue igual hasta que un día es diferente.









