Aunque es un hecho cierto que la vida sigue, que la Tierra sigue girando sobre si misma y orbitando el sol, es difícil volver al mundo de las cosas banales cuando una buena persona se va. Por eso la entrada siguiente de este blog quería que tuviera un algo especial, una celebración de la vida que a veces nos somete a dolores extremos pero que también nos recompensa a veces con felicidad extrema.




Cuando ves a estos dos en plena acción recuperas parte de la ilusión que se te va yendo con el cinismo que adquieres cuando te conviertes en adulto.
Yo me río porque no tuve que lavarlos, después de esto seguro que tuvieron que bañarlos al vapor para sacarles todo ese coloreo de encima.


8 respuestas hasta el momento ↓
Nihoneymoon // 18 Junio, 2009 a 4:00 am |
Pues genial tu elección para la entrada de hoy, quién fuera niño y recuperase la inocencia.
flamio // 18 Junio, 2009 a 10:43 am |
No podemos volver atrás, pero cuando estoy con mis sobrinos recupero un poco de la ilusión que la lucha por sobrevivir que conlleva la vida adulta te roba un poco.
Me gusta ser adulto, pero caray, como echo de menos esa impunidad infantil.
fdf // 18 Junio, 2009 a 5:31 am |
Espero que no fueran rotuladores de los de toda la vida.
A mí me encantaba jugar con mi hermana pequeña y mis sobrinos. Los sacaba a jugar a la terraza en verano y cuando les pillaba desprevenidos les echaba cubos de agua por encima, con ropa y todo.
flamio // 18 Junio, 2009 a 10:45 am |
Científicos de alguna parte del mundo han inventado rotuladores mas fáciles de quitar, aunque a veces es como el abrefácil de los tetrabriks que te acabas echando la leche encima y prefieres seguir usando las tijeras.
Tengo suerte y mis dos sobrinos son cariñosísimos y da gusto estar con ellos, espero que cuando se hagan mayores se acuerden de su tío “el japonés”
lola // 18 Junio, 2009 a 5:36 pm |
todo es lavable con agua, hasta los rotuladores…
flamio // 18 Junio, 2009 a 10:04 pm |
Lo que no sepas tu…
wert // 19 Junio, 2009 a 5:20 pm |
¡Se ven entretenidos! Con qué poco se conforman los críos y lo materialistas que nos volvemos con los años…
flamio // 19 Junio, 2009 a 5:35 pm |
Yo como niño tenía mis caprichos, pero es verdad, me conformaba con muy poco para pasarlo bien.