Hoy he llevado a mi madre a Jódar (Jaén) que a pesar de los tumbos que he dado desde pequeño hasta que terminé aterrizando en Granada es mi pueblo y es que hay que terminar de recoger la cosecha de aceituna. El viaje de ida ha sido movidito porque ha sido la primera vez que he conducido bajo la nieve y es que aunque las quitanieves han cumplido de sobra con su trabajo yo no las tenía todas conmigo porque nunca me vi en una de estas.
La foto la hizo mi madre, yo necesitaba las manos en el volante
Al final con mi talento natural para conducir y la prudencia correspondiente llegamos al pueblo de una sola pieza, de hecho cuando llegamos a unos veinte kilómetros ni nevaba, ni llovía ni ná de ná así que el final fué bastante relajado.

Un par de fotos pintorescas, en la iglesia de abajo bautizaron al menda
Para la vuelta a Granada me volví por otro camino, mucho mas rodeo pero al menos evitaba las zonas altas y la nieve y es que mas vale no tentar a la suerte. O en su defecto ir mejor equipado.
Sebastien Loeb habría tardado menos que yo