Desde que los ví por primera vez en Akihabara en mi primer viaje a Japón en 2003, me enamoré de los diccionarios electrónicos, pero debido a mi poco conocimiento de los kanjis que tenía entonces (y que solo ha mejorado algo en este tiempo) eran ganas de gastar dinero, porque si encontraba unos kanjis y no podía leerlos no podía meter la palabra en el diccionario para obtener la traducción o si quería traducir una palabra española a japonés podría no poder leer la palabra japonesa al no saberme los kanjis y no traer el diccionario furigana (la lectura en silabario fonético).
Pero la tecnología avanza y eso ha permitido que por fin el diccionario electrónico se haya convertido en algo útil para mi, de hecho os puedo decir que no es solo la mejor compra que yo haya hecho nunca en Japón, si no la mejor que yo haya hecho nunca.
Esta foto es del día en que nos conocimos en el Bic Camera de Shibuya
Al día siguiente en Yokohama fuí con mi amiga Kyoko al Yodobashi Camera, aprovechando que llevaba traductora, el dependiente nos explicó con todo detalle como funcionaba, pero en cuanto vi como funcionaba la pantalla táctil, supe que tenía que comprarlo, aunque como no me gusta comprar las cosas en cuanto las veo, me resistí y nos fuimos a cenar. Pero estaba ya tan convencido, que en cuanto terminamos de cenar, le pedí a Kyoko volver a la tienda y lo compramos. Como llevaba mi permiso de entrada como turista en el pasaporte tiré de duty free y así incluso comprándole una funda también me salió mas barato que el precio original, unos 31000 yenes (aproximadamente 180 euros).
El aparato es una pasada, no solo tiene diccionario Japonés-Español y Español-Japonés, si no que además tiene diccionario de inglés, diccionario de nuevas palabras en katakana y enciclopedia y muchas muchas cosas mas como la posibilidad de archivar palabras o incluso crear tarjetas para memorizar el vocabulario.
Pero lo que marca la diferencia y factor determinante para la compra, es la pantalla táctil, cuando encuentras algo que no puedes leer, lo escribes en la pantalla táctil y aparecen todas las palabras que empiezan por ese kanji, el sistema de reconocimiento es muy bueno, pero además tiene la posibilidad de que si no sale el que tu quieres te saca alternativas para que elijas el que deseas, así aunque no sepas leer puedes encontrar las palabras en el diccionario.
El teclado y la pantalla táctil
Y lo que se ve en la pantalla
En Japón me venía genial porque cuando encontraba algún letrero que no entendía rapidamente podía encontrar el significado o incluso cuando hablaba en japonés y no podía recordar o no sabía una palabra podía recurrir a el. Pero es que ahora que he vuelto a España, ya no utilizo mis diccionarios impresos y ayuda mucho mientras leo manga, me resuelve las palabras clave en un periquete, así que todavía sigue prestándome un gran servicio.
Parezco el primo del señor Casio, pero es que estoy contentísimo con el aparato, aunque el día que deje de servirme porque se un montón de japonés, será mucho mas feliz que el día que lo compré.





























